Tengo el océano
‘Tengo el océano, la montaña y una casita de campo dentro. No debe extrañarte que me recluya en mí mismo’.
~ de Holbein el joven
‘Tengo el océano, la montaña y una casita de campo dentro. No debe extrañarte que me recluya en mí mismo’.
~ de Holbein el joven
‘Encontraron el secreto para amarse eternamente: no volvieron a verse nunca más’.
~ Óscar Rodríguez
Como cuando se abre una flor y revela el corazón que no tiene.
~ Alejandra Pizarnik
Silba el viento dentro de mi?.
Estoy desnudo. Duen?o de nada, duen?o de nadie, ni siquiera duen?o de mis certezas, soy mi cara en el viento, a contraviento, y soy el viento que me golpea la cara.
~ Eduardo Galeano de ‘El libro de los abrazos’
– Siempre tienes las manos calientes.
– No siempre.
– ¿Cuándo no?
– Aléjate unos metros.
Se veía en la orilla del lago, todos los atardeceres. A él le decían que no se fiara de las mujeres del agua. A ella le prohibían el trato con los humanos. No hablaban. Se observaban a distancia; ella se peinaba, él dejaba beber a su caballo. Luego cada cual se iba por su lado, incapaces de desobedecer a sus familias.
~ Espido Freire, de Cuentos Malvados
El señor don Eduardo Galeano superándose una vez más…
‘Dentro del huevo, ellos cantaban y bailaban porque estaban locos de ganas de nacer. Dios, en su sueño, los creaba y, sin dejar de cantar, les decía: «Rompe este huevo y nace la mujer y el hombre. Y juntos vivirán y morirán. Pero nacerán nuevamente. Nacerán y volverán a morir, y otra vez volverán a morir y otra vez nacerán. Y nunca dejarán de nacer, porque la muerte es mentira»‘.
‘No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta’.
~ Eduardo Galeano
‘Nadie fue tan feliz como ella en su soledad. Tenía una imaginación encendida y las manos suaves’.
~ Orlando Romano
‘Mal escondite para tus lágrimas este aguacero’.
~ Ikal Bamoa