{"id":114,"date":"2004-03-26T19:26:00","date_gmt":"2004-03-26T19:26:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dmgmit.eu\/blog\/?p=114"},"modified":"2004-03-26T19:26:00","modified_gmt":"2004-03-26T19:26:00","slug":"el-espiritu-de-la-ciudad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmgmit.eu\/blog\/2004\/03\/26\/el-espiritu-de-la-ciudad\/","title":{"rendered":"El esp\u00edritu de la ciudad"},"content":{"rendered":"<div class=img-shadow1><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/dmgmit.eu\/blog\/wp-content\/eciudad.jpg\" alt=\"\" \/><\/div>\n<p>La pel\u00edcula &#8216;Grand Canyon&#8217; me ayud\u00f3 a convencerme de que las ciudades tienen, todas ellas sin excepci\u00f3n, alma propia. Es una asunto sutil y en buena medida apenas perceptible. Pero yo trato de leer siempre en su alma cuando llego a una ciudad. El asunto de que nos despierta o no amor ese alma es algo independiente de su fealdad o de su belleza y, por eso mismo, las ciudades acaban enamor\u00e1ndonos o no seg\u00fan su coraz\u00f3n se comunique con el nuestro. Probablemente son sus habitantes quienes trazan, a lo largo de distintas generaciones, el car\u00e1cter de una ciudad. Pero al cabo de los a\u00f1os o de los siglos, sucede que la ciudad acaba por impregnar a sus habitantes de su ser, los hace suyos. En todo caso, nos pasa con las ciudades como con los seres humanos del otro sexo: los hombres podemos enamorarnos de una mujer, o viceversa, aunque a esa persona se la tenga por fea y, al contrario, quedarnos fr\u00edos ante alguien de una hermosura deslumbrante. \u00bfUn olor, el tacto, su mirada, la forma de sonre\u00edr&#8230;? Qui\u00e9n lo sabe.<br \/>\n Para m\u00ed una de las ciudades que me transmite sentimientos gratos es Roma. Roma es m\u00e1s imperial que santa, por m\u00e1s que la habiten los papas, e incluso incita a los pecados veniales. Por supuesto, es una de las ciudades m\u00e1s rom\u00e1ntica que conozco.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La pel\u00edcula &#8216;Grand Canyon&#8217; me ayud\u00f3 a convencerme de que las ciudades tienen, todas ellas sin excepci\u00f3n, alma propia. Es una asunto sutil y en buena medida apenas perceptible. Pero yo trato de leer siempre en su alma cuando llego a una ciudad. El asunto de que nos despierta o no amor ese alma es algo independiente de su fealdad o de su belleza y, por eso mismo, las ciudades acaban enamor\u00e1ndonos o no seg\u00fan su coraz\u00f3n se comunique con&#8230;<\/p>\n<p class=\"read-more\"><a class=\"btn btn-default\" href=\"https:\/\/dmgmit.eu\/blog\/2004\/03\/26\/el-espiritu-de-la-ciudad\/\"> Leer m\u00e1s<span class=\"screen-reader-text\">  Leer m\u00e1s<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-114","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-pensamientos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmgmit.eu\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/114","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmgmit.eu\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmgmit.eu\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmgmit.eu\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmgmit.eu\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=114"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmgmit.eu\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/114\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmgmit.eu\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=114"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmgmit.eu\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=114"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmgmit.eu\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=114"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}