{"id":118,"date":"2004-04-01T18:41:00","date_gmt":"2004-04-01T18:41:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dmgmit.eu\/blog\/?p=118"},"modified":"2004-04-01T18:41:00","modified_gmt":"2004-04-01T18:41:00","slug":"sangrar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmgmit.eu\/blog\/2004\/04\/01\/sangrar\/","title":{"rendered":"Sangrar"},"content":{"rendered":"<p>Lo que voy a contar a continuaci\u00f3n a prop\u00f3sito la sangre comienza con panecillos de bimbo crudos. Un panecillo de bimbo crudo no se queda por las buenas en el interior de una tostadora el\u00e9ctrica. Y, si lo hace, no saldr\u00e1 de all\u00ed a menos que utilices un destornillador. Este postulado ha sido fehacientemente demostrado. Hace bien poco. Para ello debes cortar el panecillo crudo por la mitad siguiendo una disposici\u00f3n longitudinal, que es la manera m\u00e1s dif\u00edcil. Esta operaci\u00f3n tampoco es f\u00e1cil de llevar a cabo por las buenas. Puede servir de ayuda un cuchillo de carnicero bien afilado y unos alicates. Pero, en el fondo, tampoco sirven de mucha ayuda. Si quieres rebanarte un trozo de dedo, \u00e9sta es la posici\u00f3n ideal.<br \/>\nLa tendencia normal cuando te llevas por delante un trozo de dedo es la de querer llamar al m\u00e9dico. La sangre significa emergencia. Pero si consigues de alguna forma dominar el p\u00e1nico, puede present\u00e1rsete una ocasi\u00f3n existencial si te mantienes en silencio y sangras un poco en el fregadero.<br \/>\nNo morir\u00e1s de este corte; ya te has cortado el dedo otras veces. (Y adem\u00e1s no hay tiritas en el botiqu\u00edn del cuarto de ba\u00f1o. Las has utilizado para hacer los paquetes de los regalos cuando se acab\u00f3 la cinta adhesiva.) Calma.<br \/>\nSigue adelante y respira hondo. Y sangra.<br \/>\nYa ves que no estar\u00e1s sangrando durante mucho tiempo. Tu propio m\u00e9dico interior se hace cargo del problema de una manera sorprendente. Mientras tanto, el fregadero ha adquirido la m\u00e1s bella de las tonalidades. Un rojo escarlata que nunca podr\u00e1s adquirir en tubo en la tienda donde se venden art\u00edculos de pintura y dibujo. Y es de fabricaci\u00f3n casera. Lo m\u00e1s parecido a esto fuera de tu propio cuerpo es el agua de la mar. Cuando salimos de la mar, la interiorizamos. Tenemos alrededor de cinco litros de esta materia en nuestro interior, y si te sacan medio litro y te lo tiran, en un momento vuelves a hacer otro medio litro que sustituye al que te han sacado, y sin que tengas que pensar en nada. Sencillamente te preparas algo m\u00e1s de sangre.<br \/>\nYa has dejado de sangrar. El efecto de una cascada de prote\u00ednas formada por diecis\u00e9is escalones ha servido para construir una presa y ha impedido el paso de la corriente. En el lugar de la herida se han reunido los gl\u00f3bulos blancos para luchar contra la infecci\u00f3n; otros elementos sangu\u00edneos han transportado ya materiales para reparar el desperfecto, y ha dado comienzo la curaci\u00f3n. Han sido suministradas suficientes endorfinas para disminuir el dolor; en realidad, no hace mucho da\u00f1o.<br \/>\nSuceder\u00e1 todo esto si tienes la paciencia de aguantar all\u00ed durante cinco minutos.<br \/>\nSin que tengas que pensar, planificar, organizar o intentar nada.<br \/>\nEsta sangre tuya es preciosa. Es muy poderosa y eficaz. Es digna de respeto.<br \/>\nEs vida.<br \/>\nConfirmado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo que voy a contar a continuaci\u00f3n a prop\u00f3sito la sangre comienza con panecillos de bimbo crudos. Un panecillo de bimbo crudo no se queda por las buenas en el interior de una tostadora el\u00e9ctrica. Y, si lo hace, no saldr\u00e1 de all\u00ed a menos que utilices un destornillador. 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