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Mes: septiembre 2026

Liz Story · Escape of the Circus Ponies

Liz Story · Escape of the Circus Ponies

En 1990 Liz Story publicó Escape of the Circus Ponies (Windham Hill), un álbum de piano solo grabado direct-to-two-track con Dolby SR en The Site (Marin County, California), producido por ella misma junto a Will Ackerman. La pieza evoca la fuga de ponis de circo con impulsos rítmicos y líneas fluidas, junto a joyas como “Church of Trees”, “Another Shore” e “Empty Forest”. Sin overdubs ni músicos adicionales, captura su técnica híbrida de formación clásica, jazz e influencias impresionistas y flamencas. En 2022 ella misma certificó una transcripción íntegra del tema principal por su fidelidad exacta a la grabación original.
El Jardín del Administrador Humilde de Suzhou

El Jardín del Administrador Humilde de Suzhou

El Jardín del Administrador Humilde (Zhuozheng Yuan, 拙政园), situado en el número 178 de la calle Dongbei, distrito de Gusu, en el noreste de la ciudad histórica de Suzhou (Jiangsu, China), es el mayor y uno de los más celebrados jardines clásicos de la región del Jiangnan. Con aproximadamente 5,2 hectáreas (unos 52.000 m²), de las cuales una parte significativa está ocupada por agua, forma parte del conjunto de Jardines Clásicos de Suzhou declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. Se considera uno de los Cuatro Grandes Jardines de China, junto al Palacio de Verano de Beijing, la Residencia de Montaña de Chengde y el Jardín del Ocio de Suzhou.


El jardín se encuentra en el corazón del casco histórico de Suzhou, cerca de la antigua puerta de Loumen. A pocos pasos se hallan el Museo de Suzhou (diseñado por I.M. Pei), el Museo de los Jardines de Suzhou, el Jardín del León y otros sitios patrimoniales. Esta ubicación en una zona densamente cultural permite combinar la visita con recorridos por callejones de piedra, canales y arquitectura tradicional. El entorno urbano actual contrasta con el ideal de retiro que el jardín representa: un microcosmos de naturaleza controlada en medio de la ciudad.
El agua articula todo el espacio: islas, puentes, pabellones que se reflejan y corredores que parecen flotar. Elementos icónicos incluyen el Salón de los Treinta y Seis Mandarines (con su interior doble y decoración refinada), la Torre de los Reflejos, el Pabellón “Con Quién Me Siento” y los antiguos árboles. La vegetación es protagonista: lotos, azaleas, camellias, bambúes y sauces crean cambios estacionales espectaculares. Hay más de 48 edificios, inscripciones poéticas y un ambiente que invita a la contemplación lenta.

El solar tiene una larga trayectoria. En la dinastía Tang fue residencia del poeta Lu Guimeng; durante la Yuan se convirtió en el templo Dahong. En 1509 (o según algunas fuentes hacia 1513), Wang Xianchen, un censor imperial de la dinastía Ming desilusionado por su carrera política y las intrigas de la corte, adquirió el terreno del templo en ruinas y comenzó a transformar el lugar en un jardín privado. Contó con la colaboración de su amigo Wen Zhengming, uno de los grandes maestros de la pintura de la escuela Wu, quien no solo participó en el diseño sino que dejó álbumes de pinturas y poemas que documentan el jardín original. La construcción se prolongó unos dieciséis años.
El nombre proviene de un verso del poeta Pan Yue de la dinastía Jin en su Oda a la vida ociosa: cultivar el huerto y vivir de manera sencilla era la forma de “gobernar” de un administrador humilde o fracasado. Wang, tras ser acusado y sufrir reveses, adoptó este ideal taoísta-confuciano de retiro. Tras su muerte, el jardín cambió de manos numerosas veces, se dividió en secciones (este, centro y oeste), sufrió daños durante la Rebelión Taiping (1860-1863, cuando formó parte de la mansión del Príncipe Leal) y pasó por períodos de abandono y reconstrucción. Las restauraciones importantes del siglo XX (especialmente a partir de 1951-1960) reunificaron las partes y devolvieron gran parte de su esplendor. En 1961 fue declarado Unidad Nacional Clave de Protección de Reliquias Culturales.


El jardín materializa el ideal del letrado-oficial chino: el retiro voluntario de la política corrupta hacia una vida de contemplación, cultivo del espíritu y armonía con la naturaleza (“unidad del cielo y el hombre”). Es un paisaje en miniatura inspirado en la pintura de montañas y aguas: estanques, islas artificiales, rocallas, pabellones y vegetación se organizan para crear vistas sucesivas, sorpresas visuales y una sensación de amplitud en un espacio limitado. Representa el poder y el gusto de la elite culta del Jiangnan en el apogeo de la cultura de los jardines privados de la dinastía Ming. Algunos estudiosos vinculan el escenario de El sueño del pabellón rojo de Cao Xueqin (quien habría residido allí en su juventud) con este jardín.


Es el paradigma del jardín clásico del sur de China: centrado en el agua (el “alma” del jardín), con arquitectura sutilmente integrada, uso magistral de la vegetación estacional y una estética que privilegia la poesía, la caligrafía y la filosofía. Su inscripción en la UNESCO reconoce su valor universal como testimonio del intercambio de valores estéticos y filosóficos a lo largo de siglos. Sirve de modelo para la comprensión de la cultura de los letrados y ha influido en la jardinería china y en réplicas internacionales.

Para su visita se recomienda dedicar entre dos y tres horas. El jardín se divide en tres secciones principales: la oriental (más abierta y espaciosa), la central (el corazón, con el gran estanque, el Pabellón de la Fragancia Lejana y el Puente del Pequeño Arco Iris Volador) y la occidental (más densa en edificios, con el Salón de los Treinta y Seis Mandarines y el corredor ondulado sobre el agua). Hay también zona residencial al sur y el Museo de los Jardines.
Horarios habituales: de 7:30 a 17:30 (temporada alta) o hasta las 17:00 (invierno). Entrada aproximada de 70-80 yuanes según temporada. La mejor época es primavera (azaleas) y verano (lotos), aunque hay exposiciones de crisantemos y penjing en otoño e invierno. Se aconseja visitar entre semana y temprano para evitar las multitudes, especialmente en festivos chinos. Existen rutas guiadas y servicios para personas con movilidad reducida.
Uno de los tesoros más destacados es la colección de penjing al estilo Suzhou, con más de 700 ejemplares (algunas fuentes hablan de cifras aún mayores en exposiciones). Se encuentra principalmente en la sección occidental. Incluye especímenes de gran antigüedad (algunos de más de 300 años, como juníperos verificados), que representan varios estilos regionales chinos. Es una de las colecciones públicas más importantes fuera de Beijing y muestra el arte de moldear la naturaleza en miniatura, en perfecta consonancia con la filosofía del jardín. Las exposiciones estacionales de flores y frutos en penjing atraen a aficionados de todo el mundo.